El impacto de la salida de Renault e Infiniti en Red Bull Racing

Red Bull Racing RB11

Infiniti Red Bull Racing

El tiempo no se detiene y medido con la precisión de un reloj suizo, con cada minuto que pasa al equipo Red Bull Racing la situación se le complica aún más. Hasta el momento de escribir este artículo los muchachos de Milton Keynes aún carecen de un motor para poder competir la próxima temporada – sin entrar en el tema de que tienen que sortear el problema de Toro Rosso, también sin motores – mientras  Dietrich Mateschitz sigue dejándole saber a la prensa mundial que está ponderando la posibilidad de retirar sus dos equipos de la máxima categoría si no consigue un motor acorde a las demandas del equipo austriaco.

Pero a pesar de todo eso el imperio de Red Bull tiene otro problema no menos importante con que lidiar, ese problema es la pérdida importante de dinero en su prepuesto anual y el incremento en el gastos de ambos equipos.

Desde que Red Bull se ha convertido en una fuerza dominante en la Formula 1, el presupuesto del equipo austriaco se fue incrementando paulatinamente a hasta llegar a niveles manejados por grandes empresas automotrices como Honda, Toyota, BMW, Ferrari y Renault, es decir, Red Bull paso de operar con un presupuesto modesto o regular en el periodo que comprendió desde su llegada a la Formula 1 hasta el 2009 – año en el que mostraron que tenían el potencial para pelear y ganar a esos grandes titanes – a manejarse con cifras astronómicas que superan los $500 millones al año.

Pero vamos a ver cuáles han sido  alguna de las razones por la cual Red Bull Racing han podido incrementa su presupuesto de esa manejar en un lapso de tiempo corto y con el éxito que han tenido.

Red Bull Racing e Infiniti – división de lujo del fabricante japonés de automóviles llamado Nissan, quien a su vez tiene una alianza estratégica con Renault – han tenido una colaboración estratégica de mercadeo, exposición de la marca, así como también asesoramiento tecnológico del ultimo al primero desde la temporada 2011 cuando Infiniti hizo su acercamiento inicial a Red Bull aportando $8 millones al año al igual que soporte y conocimiento técnico.

Esta colaboración entre ambas marcas tomo un nuevo nivel el año siguiente con Infiniti pasando a ser el patrocinador titular del equipo, naciendo así el binomio Infiniti Red Bull Racing. El acuerdo entre ambos originalmente comenzó con un aporte económico anual de $40 millones más asesoramiento técnico gratuito, preparo el camino para que Red Bull Racing pasara de ser un excelente cliente de Renault a convertirse en el equipo de fabrica de los franceses, con todo los beneficios tecnológicos y económicos que eso supone, no por nada durante su era dorada con la tecnología del soplado de los difusores Red Bull y Renault siempre produjeron la mejor solución de todas, eso solo se logra con una colaboración técnica muy profunda, algo normal en los equipos de fábrica.

Por otro lado tampoco es casualidad que el presupuesto de Red Bull Racing sufriera un incremento de casi $200 millones al año desde la llegada de Infiniti como patrocinador titular hasta la fecha, pues a parte del dinero aportado – el cual va incrementando cada año – los de Red Bull dejaron de pasar por caja en Renault los cuales comenzaron a suministrar motores prácticamente gratis al equipo austriaco, una ventaja enorme a la hora de poner dinero en el desarrollo del auto, mas ahora en tiempos en los que las Unidades de Potencia puede consumir en promedio hasta el 23% del presupuesto de los equipos en colectivo.

Red Bull Racing

Presupuesto anual de Red Bull Racing 2011-2015

¿Ajustes a una nueva realidad?

Desde el momento en que Red Bull Racing se fue de frente contra Renault – dueños del 43.4% de Nissan – en una guerra mediática que solo ha logrado crear más mal que bien, firmaron el final de la relación comercial que tiene con Infiniti y por ende, cortaron el suministro de dinero por parte de la división de autos de lujo de Nissan, eso obviamente sin mencionar todos los otros beneficios como asesoramiento técnico, motores totalmente gratis y acceso prácticamente total a la unidad de potencia.

La realidad de Red Bull ahora pasa a ser otra, pagando por sus motores y con un enorme hueco en su presupuesto anual creado por la partida inminente de Infiniti, todo eso sin hacer mucho hincapié en el supuesto pago de $80 millones que tendría que hacer Red Bull Racing a Renault por romper su contrato un año antes. Cabe mencionar que Red Bull es un imperio con el capital suficiente como para poder tapar el hueco dejado por los japoneses hasta lograr conseguir un nuevo patrocinador que quiera asociarse con la marca, pero también hay que resaltar que las condiciones en las que ha llegado Infiniti a Red Bull y la que actualmente tiene el equipo austriaco son totalmente distintas pues en su momento Red Bull era el equipo a vencer y eran el ejemplo a seguir, ahora no son el equipo a vencer y su comportamiento de cara a un socio estratégico que solo les dio beneficios por más de media década, deja serias dudas sobre potenciales acuerdos estratégicos que pudiesen surgir en lo adelante.

En pocas palabras ¿Cómo asociarte con una compañía a la que no le tiembla el pulso para matarte en la prensa mundial cuando las cosas no salen como ellos desean? Estoy muy seguro que en el grupo Volkswagen se lo pensaron más de una vez antes de llegar al supuesto acuerdo preliminar para asociarse con Red Bull para el año 2018 antes del escándalo de las emisiones en Estados Unidos.

Ahora Red Bull Racing tiene una ardua tarea por delante, no solo la de encontrar un motor para poder competir el año entrante, incluso una mayor que la de encontrar un socio estratégico que quiera colaborar con ellos a un nivel igual o mayor al que tuvieron en su momento con Infiniti y Renault, la verdadera tarea de Red Bull Racing será reconstruir esa imagen fresca, impetuosa y de trabajo en equipo de la cual gozaron por casi de una década y la cual mataron en menos de año y medio.

Mientras tanto el reloj suizo sigue su caminar y los problemas de Red Bull aún se tienen que solucionar.

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Razones por las que Red Bull debería fabricar su propio motor

Red Bull Racing

Fabrica de Red Bull Racing en Milton Keynes, Inglaterra.

Debo aclarar desde el inicio que todo el artículo se base en el supuesto de que Red Bull podría querer fabricar sus propios motores para competir en la Formula 1 y que debe mantenerse eso en mente todo el tiempo durante la lectura de este artículo.

Mientras avanza la temporada 2015 de Fórmula 1 las tensiones entre el fabricante de motores franceses Renault y su socio Red Bull siguen en franco aumento con ambas partes acusándose mutuamente del debacle que ambos viven en lo que va de temporada.

Hacer un recuento de las declaraciones de ambos bandos no tiene sentido, puesto que en este punto en el tiempo ambos buscan lo mismo pero de distintas formas, Red Bull tiene un sentido de urgencia que los empuja a ser extremos, Renault por su parte también quiere hacer las cosas lo más pronto posible pero siempre a la francesa.

Mismo objetivo, distintas formas de hacer las cosas.

Desde el año pasado ha habido una enorme cantidad de rumores respecto a que Red Bull Racing estaría contemplando la posibilidad de comenzar a desarrollar sus propios motores de Fórmula 1, algo sin precedentes para un equipo privado en la historia de esta categoría, pero que si se analiza detenidamente también tiene mucho sentido para los de Milton Keynes.

Desde que se concibió esta tecnología hibrida, la cual fue pensada para propulsar la Formula 1 por al menos siete años, se supo que los fabricantes que contaran con un equipo propio iban a tener una ventaja inicial sobre el resto de los equipos, debido a la enorme complejidad que suponen estos motores los cuales ahora son llamados Unidades de Potencia.

Mercedes Benz y Ferrari, como únicos fabricantes con equipos propios, fueron los que en teoría partieron con ventaja el año pasado, aunque este último por razones que están muy bien documentadas no supo aprovechar la ventaja estratégica y técnica que suponía desarrollar el motor en casa, Mercedes por su lado no solo saco ventaja de ello, sino que maximizo esa ventaja de una forma abrumadora, no por nada cuentan con la mejor integración de todas entre el chasis y el motor.

Ninguno de los equipos que no fabrican su propio motor tienen un nivel del integración como el que ahora tiene Ferrari con su SF15-T y el que tiene Mercedes Benz desde la temporada pasada, es exactamente eso lo que busca Red Bull y es esa la raíz de muchos de los problemas que tienen con sus autos.

En los últimos meses se ha intensificado el rumor de que Red Bull se está preparando para comenzar a desarrollar sus propios motores en Milton Keynes, rumores que comenzaron el año pasado y que crecieron aún más debido al contacto que tienen los hombres de Horner con Mario Illien, fundador y dueño de la empresa británica Ilmor, especializada en ingeniería de motores para competencias automovilísticas, misma que tuvo un rol enorme en la creación de lo que hoy se conoce como Mercedes AMG High Performance Powertrains y que fabrica las ultra poderosas unidades de potencia que llevan los alemanes.

Por pedido de Red Bull y prácticamente a regañadientes, Renault ha aceptado que Mario Illien trabaje como consultor con los franceses para ayudarles a mejorar el diseño de una unidad de potencia que le ha dado tantos problemas en estos últimos dos años al equipo austriaco.  El asunto con todo esto es que hay otras señales que indican que Red Bull se va a independizar de Renault.

Recientemente la prensa alemana ha reportado que Red Bull ha mandado a construir una herramienta tecnológica llamada VTT o Virtual Test Track – Pista de pruebas virtual – la cual sirve para probar un motor con su caja de cambios dentro de un chasis en un ambiente de simulación virtual, una herramienta que solo los fabricantes de automóviles como Mercedes Benz y Honda tienen a su disposición.

Otras señales han sido las recientes declaraciones de Cyril Abiteboul, quien es el máximo responsable de Renault Sports F1, la división encargada de la Formula 1 para Renault. Abiteboul dijo al referirse a la posible incursión de Red Bull como motorista que ellos tienen un contrato con Renault por dos temporadas más y que los franceses van a cumplir ese contrato. Si lo notaron, lo interesante de esa declaración no es que ellos le digan a Red Bull que tienen que cumplir su contrato, sino que especifica cuando expira el contrato que tiene Red Bull con ellos, dos años.

Si Red Bull decidiese fabricar sus motores, es probable que necesiten exactamente dos años para desarrollar una unidad de potencia que pueda competir con las demás, pero más importante aún es que la misma no muestre los fallos que en estos momentos vemos en Honda y que en su momento tuvo Renault, aunque no todo es color de rosa ni tan fácil de lograr.

Partiendo del supuesto de que Red Bull haya decidido construir sus propios motores ¿Qué tanto dinero necesitan para desarrollarlo? Esa es una excelente pregunta y partiendo de las cifras nunca oficiales respecto a los gastado por tres de los cuatro fabricantes que tenemos en la actualidad, el promedio de inversión va entre €150 y €200 millones, lo cual es una enorme cantidad de dinero incluso para un imperio como el de Red Bull, no obstante existen ciertas opciones para amortizar la inversión.

Todos sabemos que Red Bull vende bebidas energéticas y que el verdadero beneficio que Red Bull le saca como marca a la Formula 1 es la enorme publicidad que se llevan gracias a la exposición a la que es sujeta la marca durante toda la temporada, es ahí donde está el negocio para Red Bull puesto que aun sumando ambos presupuestos – recuerden que son dueños de Toro Rosso – no conseguirían ese nivel de exposición mundial por esa cantidad de dinero, por lo tanto desarrollar un motor que se llame Red Bull para ellos no tiene sentido puesto que no venden motores sino bebidas energéticas.

Renault Energy F1

Unidad de Potencia de Renault Sports F1

La idea es la siguiente, Red Bull podría firmar un contrato con algún fabricante de automóviles para renombrar sus motores y debido a la relación que actualmente tienen con Infiniti, para esta última sería una excelente oportunidad de colocar su nombre a un motor y tener aún más exposición de la que tiene, más aun cuando se toma en consideración que por ejemplo, Toro Rosso probablemente vaya a usar el motor creado por Red Bull y que llevaría el nombre de Infiniti, pero igual el caso de Infiniti es solo un ejemplo, igual otro fabricante como Audi o Toyota podrían pagar para colocar su nombre sobre ese motor.

Naturalmente esto le permitiría a Red Bull amortizar parte de la inversión que tendrían que hacer en desarrollar sus motores al mismo tiempo que logran la independencia que tanto desean y la libertad a la hora de desarrollar un motor que vaya en sintonía con las virtudes de los chasis que construye el equipo austriaco, punto débil que han tenido desde la llegada de las unidades de potencia el año pasado.

Existe todo un mundo de posibilidades puesto que Red Bull podría vender ese derecho por cierta cantidad de temporadas, incluso podría llegar a un acuerdo aún más profundo con el fabricante que coloque su nombre en el motor, en el cual haya un traspaso tecnológico aparte del apoyo financiero pues a fin de cuentas Red Bull no fabrica autos sino que vende bebidas y esta tecnología la podría compartir con un potencial socio estratégico no solo para la competición sino también con los autos de calle.

Para Red Bull colocar el nombre de un fabricante en su motor no tendría efecto alguno en lo que a mercado de la marca se refiere, puesto que en la actualidad no usan sus propios motores y su exposición global es excelente, aunque tengo claro que sería aún mejor, pero es cuestión de sacrificar un poco para ganar mucho más a largo plazo.

Si Red Bull realmente va a por sus propios motores y tienen visión de negocio, no solo controlaran todos los procesos de fabricación de sus autos en una estructura de desarrollo totalmente vertical, sino que crearan un negocio totalmente nuevo el cual podría marcar una tendencia dentro de la Formula 1.